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La industria del procesado del metal es muy exigente con los motores eléctricos de la línea de producción.

En la fabricación del acero podemos diferenciar los siguientes procesos:
FUNDICIÓN
Que se realiza en el horno eléctrico y en la cuchara.
COLADA CONTÍNUA
Con la cual se acaba obteniendo el producto intermedio de la palanquilla.
LAMINACIÓN
Después de obtenerse la palanquilla, ésta se hace pasar por un horno de recalentamiento y posteriormente por los trenes de laminado: el de desbaste, el intermedio y el tren acabador. La temperatura al principio del tren de laminado es de 1250ºC y de 800ºC al final del mismo. El tren de laminado está formado por parejas de cilindros que van reduciendo la sección de la palanquilla. Cada par de cilindros es controlado por un motor eléctrico y su correspondiente variador de frecuencia. Una velocidad no adecuada, repercutiría en la sección del material y por tanto en las propiedades mecánicas finales del producto. Una avería en los motores de los trenes de laminación, provocaría una parada de proceso, pérdida de material y de mucha energía, la utilizada para los hornos eléctricos. Las condiciones de trabajo que experimentan los motores son muy duras por las elevadas temperaturas de proceso, la contaminación ambiental y el control por medio de accionamientos electrónicos. Condiciones que favorecen claramente al deterioramiento prematuro del aislamiento de los bobinados.

El mantenimiento predictivo on line en esta industria es clave por:
  • Evitar paradas imprevistas muy caras.
  • Controlar en todo momento el estado del motor y por tanto del proceso.
  • Eliminar las rutas de medidas manuales, muy peligrosas para el operario de mantenimiento.